viernes, 15 de octubre de 2010

¿Se debe cobrar en la UCR un monto mayor de matrícula a los estudiantes provenientes de centros de enseñanza privados?

Aunque muchas personas provenientes de centros de educación privada tienen las posibilidades de pagar más dinero por la educación universitaria, creo que no son la mayoría de los casos. Más bien creo que no sean casos aislados las familias que consideran que la entrada de los hijos a la Universidad es un alivio.
Para aclarar mi punto de vista, pongo mi caso de ejemplo. Desde que entre a la UCR, mi mama ha tenido un descanso económico en lo que a mi se refiere y ahora es posible dedicar el dinero a otros fines igual de importantes dentro del hogar. Me parece que un año más de colegio privado hubiera dificultado la condición económica de la familia.
Estoy agradecida por los doce años de educación privada que pude recibir, pero es más grato para mí poder haber ingresado a una Universidad Estatal.
Me parece injusto encasillar a todas las personas que estuvieron en colegios privados, ya que en muchos casos esto fue gracias a un inconmensurable esfuerzo por parte de los padres y otros porque tuvieron la suerte o la disciplina para gozar de una beca.

La fuente del mal

Considero que es de gran importante lo que el documental expone. La religión es un tema polémico en cualquier parte del mundo. Vivimos en una sociedad donde somos manejados por un sinnúmero de condiciones estipuladas por los centros de poder. Estoy segura que la religión es una herramienta muy útil para el sistema para mantener dentro del orden a las poblaciones a lo largo del mundo.
Todas las religiones, desde las más racionales hasta las más irracionales son parte de la existencia de los seres humanos que las siguen y llenan espacios muy importantes en sus vidas. Estoy convencida de que por medio de cada dios distinto las personas encuentran una seguridad que no está en ningún otro lado. Sin embargo desapruebo rotundamente la manera en que muchas veces, personas sin escrúpulos son capaces de usar la religión para quitar la atención de la gente de los problemas que los rodean: económicos, sociales, raciales, políticos, etc.
Por otro lado así como las personas creyentes de las distintas religiones quieren que se les apruebe, así también yo como persona que me considero atea me gustaría exigir el mismo respeto que me merezco. Ser religioso, creyente, ateo, agnóstico o cualquier otra clasificación acertada, no es una razón por la cual debamos dejar de ser flexibles.
Es necesario que la sociedad aprenda a entender al “otro”, al “diferente”; si las cosas fueran así definitivamente podríamos vivir en ambientes mucho más pacíficos y tolerantes.